La bolsa y la vida.


Bueno, no me voy a poner profundo, pero si que a veces pienso en los momentos álgidos (alcistas), en los momentos de bajón (bajistas), en las volatilidades, y sí, la verdad es que la vida es como el mercado financiero, cada dia sales a luchar y cada dia tienes que vender bien tu produccto, si tu

 

producto no funciona, tu cotización baja, si esto ocurre te tienes que reinventar si no quieres pegartela, nuevos productos, mas publicidad, lo que se te ocurra… pero hablamos de sobrevivir. Y al final estamos abocados a esto, en un régimen capitalista, al que ni apoyo ni me opongo (es mas, me quiero dedicar a recoger la “basura” de eso, por lo tanto sería de inepto oponerse), pero que hace que cada día sea una guerra para llegar bien o relativamente bien al “cierre de mercado”.

Pero en lo otro, la vida, en esos momentos alcistas, que al cabo del tiempo

recuerdas con tanto cariño, a esos momentos bajistas, que recuerdas con angustia, pero que al fin y al cabo, en ese momento tenemos que sobrevivirlos y superarlos tu solo.

Y ahora en los que haciendo un balance general puedes sacar verdaderas conclusiones. Y es bonito un dia decir, si, voy a hacer que ahora las cosas ocurran por mi mismo. Es MUY fácil decirte esto, ponerte una noche a escuchar tu música favorita, en tu sofá, pensando, ¡si! ¡mañana voy a hacer tal cosa, y mañana no haces nada de nada. Lo difícil es coger, y a pesar del terrible miedo que nos pueda causar empezar a moverlas, si, empezar a mover fichas pensando solo en ti, en lo positivo que será para ti ese movimiento. Nunca debes parar por nadie, solo contigo mismo y la gente que aparezca a tu lado

 

disfrutar de lo que estás haciendo con tu vida y llegar a la meta. Porque al final estás tu solo, en tu vida constantemente entrarán y saldrán personas, pero tu eres el único que siempre estarás contigo hasta el ultimo día.

A lo que voy a desembocar en todo esto, es que si tienes que hacer algo, hazlo. Si tienes un sueño, persíguelo… porque, ¿quién dice que no puedes hacer algo? Eso lo que salvará el mundo, tu mundo, tu y tu idea en la que nadie cree. Yo pienso que tu eres el único que mueves y cambias tu mundo, todos los días tenemos oportunidad de hacerlo, también otros días puedes tomarte la libertad de no mover un dedo, esto es largo y duro, pero también hay momentos para el descanso de la mente.

Me gustaría verme a mi de aquí a 10 años, pero es algo tan incierto a día de

hoy, que quien dice que no puedo estar en Suiza haciendo vaya usted a saber… o viviendo en un piso en pleno barrio gótico de Barcelona… podría estar poniendo sitios una hora… pero siempre acompañado de una cosa, que cuando la gente se acuerde, y diga : Ah, ¿donde estará metido este?, tu estés en NY, disfrutando de la ajetreada vida neoyorkina, o quien sabe… escalando el kilimanjaro. La verdad, soy un amante de la incertidumbre, si me preguntas, ¿ahora mismo eres feliz?, no te podría responder ni sí ni no… la realidad es que ni yo mismo lo sé, y eso me gusta, a pesar de darme algún que otro dolor de cabeza a veces. Mañana quizás a estas horas mi “cotización” se dispare y mi felicidad aumente por momentos, pero vivir en la incertidumbre es algo precioso. Esta es la vida y el camino que estoy tomando, lo que he elegido, y

estoy en ello, en el camino. Disfruta de viajar solo, o acompañado, es lo mas bonito que puede existir, hay mucho por conocer, muchísimo por aprender, pero quizás lo importante sea tener claro que quieres, y creo que eso lo tengo

 


claro, aunque a veces no lo crea ni yo mismo… porque no puedes creer que eso haya empezado ya, y la sobre excitación lleva a la confusión, al no creerlo… eso que tanto habías deseado. Pero eso si, una de las cosas mas importantes pienso que es verlo todo navegando esa parte gris, detrás de la barrera, con objetividad. Y claro está, una de las cosas indispensables, porque si no, todo esto no sería posible es, CREE EN TI MISMO.

 

(Haz lo que sientas, aunque ni tu mismo creas en ello, hazlo si lo sientes, seguro que mañana si creerás.)

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Sensaciones (Ernesto)


Estás ahí, sin nada que hacer… Luego está por otro lado esa persona que hace que estés horas en el messenger sin motivos más que esperar por si entra. No está. Le tienes controlado ya el horario, sabes cuando suele conectar y tú estás ahí, con antelación. Empiezas a pensar en qué te dirá y lo que tú contestarás… pero no llega. Te desesperas. De pronto se abre un aviso: ” ‘Una persona importante’ acaba de iniciar sesión” (¡Por fin!). Sientes que no has perdido el tiempo, pero ahora no sabes si será precipitado decirle “¡Hola!” demasiado rápido, pues piensas que pensará que estabas esperando por ella, creerá que estás enfermo (y lo estás, otra cosa es que quieras reconocerlo, diagnóstico diferencial: dependencia emocional) y decides mantenerte discreto por un momento, pero con la inquietud de creer que (como te crees la única persona de su lista de contactos… ¡viva tú!) nadie le va a decir nada en el tiempo que esperas y se marchará y entonces te sentiras mal… muy mal. Pudiste estar en contacto con esa persona, pero ya no puedes. Aún siendo no creyente rezarías por que volviese a entrar y volverá. Suele ser que se “ha caído”. Entonces sacas conclusiones: si se ha caído pero ha vuelto, es porque está en el ordenador. ¿Sabías que el messenger lo hace solo? Tantas presuposiciones no deben ser buenas… También sucede que no se marcha, pero te sientes mal porque no te dice nada. Intentas llamar su atención, posiblemente con una foto rara o con un nick enigmático o romanticón, con la esperanza de que pregunte un “¿Y ese nick?” pero recuerdas que lo tuyo no es precisamente la psicología y acabas poniendo un trozo de una canción que sabes que le gusta. No te saluda, es un chasco. A lo mejor abrió el ordenador pero no está al messenger. No, no puede ser, te da igual, tú te sientes escoria en la Tierra. “¿Por qué no me habla?… y lo que es más estúpido… ¿por qué no le he hablado yo ya?”. Pues eso, tras momentos de dudas te decides a abrir conversación (“¿Tendrá ese programa que avisa de que has abierto conversación sin haber dicho nada aún? Mierda, ya no hay marcha atrás… qué pensará de mí si ahora lo cierro…” Pero esa persona ni siquiera sabe que existe tal programa…) y piensas cuidadosamente qué decir… cómo decirlo… las palabras adecuadas, algo que le haga entrar en la conversación sin dudarlo… algo que le atrape y no le suelte de tu deseo de hablar con ella. ¿Recuerdas que antes comenté que no eras un lumbreras de la psicología? Pues eso, que le sueltas un simple “Hola…”, entre animado y dudoso. Es lo mejor que se te ha ocurrido. Es es lo que pasa cuando dejas que el corazón haga el trabajo del cerebro. Sigue sin contestar… pasa el tiempo. “¿Y ahora qué? ¿por qué no me responde al “hola”?… ” Ganas de llorar, de esconderte, te retuerces en la silla y deseas ver eso de “‘Alguien importante’ está escribiendo un mensaje”… y a veces lo ves, pero vuelve a su estado inicial. “Iba a escribir pero ha parado… ¿qué habré dicho?¿qué habré hecho…” (Sólo dijiste “Hola…” y tienes un nick de Sabina o un poema de Benedetti en letras mayúsculas y minúsculas) Pasan los minutos y decides que no es el momento, que es una persona ocupada y no está para tus “Holas”. Abres internet, posiblemente Google, posiblemente el Tuenti.

Pero algo se ilumina en la barra de inicio y en tu interior el estómago da un vuelco. Ha contestado. Te responde un “Holaaaaa q tal?” Y todo vuelve a ser como la última vez que hablaste con esa persona… que por cierto, fue ayer, porque todos los días sientes lo mismo.

Preocupación


Estaba hace un rato escribiendo una reflexión sobre como me planteo mi vida en estos momentos… en un momento dado decidí parar un rato.

Y ocurrió que me di cuenta de lo susceptible que soy, del efecto tan notorio que puede tener cualquier trato, noticia… osea, cualquier efecto del exterior que no este en mi mano controlar en ese momento. Y vi lo fácil que puede cambiar mi estado de animo de un NO a un SI, de un “Estoy bien”, a un, “Menudo infierno”.

Y esto hizo mas si cabe que después de todo lo que estaba escribiendo… ese “auto-diagnostico” de este momento de mi vida, ese reflejo en papel de como me siento por dentro, vi algo mas importante aun y era que después de que ocurriera ese efecto exterior sobre mi, que ha hecho que este escribiendo esto ahora mismo, lo primero que se me pasó por la cabeza, pensando con esa parte negativa de mi interior, solté:  ¿pero… como puede ser? menuda situación tan asquerosa… ¿y como puede ser que ocurra esto ahora? en el momento que estaba encontrando esa solución… ¿como ahora?. Y entonces me pare un segundo y dije: espera un momento… esto es esa “manía” que tenemos los seres humanos de preocuparnos por todo… y también por esa “manía” de siempre, cada día, querer mas que el anterior, (como John Mayer refleja en este “discurso” http://youtu.be/nfMKT2GKRQY), entonces comprendí que me estaba preocupando por nada, estaba diciendo un ¡oh Dios mío! por … NADA. Pero a pesar de pararme, y decir, menuda preocupación mas gilipollas… seguí observando la situación una y otra vez, dándole vueltas y vueltas, para terminar por volver a preocuparme, pensar en lo peor, en lo mas negativo… llegar a sobrecogerme el estomago y decir ¡Dios! ¿pero porque este trato?…

Pero entonces, por suerte, entra en acción esa maravillosa parte racional que tenemos y dice, no te preocupes mas… estás exagerando, olvídalo, no hagas una bola de esto, porque puedes agrandar una bola que ni siquiera estaba llamada a existir… no te preocupes… no te preocupes por esto…

Y me acordé de un gran discurso de John Mayer, relacionado con las absurdas preocupaciones, os lo copio aquí:

‘¿Tenéis una idea de qué porcentaje del tiempo lo pasáis preocupándoos sobre nada? No me refiero a las cosas que le importan a ciertas personas y no a otras. Me refiero a las cosas que no le importan a nadie. Cúanta conciencia hay en la mente de todo el mundo, todo el tiempo. Si no te alegras, te conciencias sobre alegrarte, o incluso admitir a tí mismo que no puedes ponerte un conjunto antes de que salgas por la puerta sin pretender que alguien que odia ese conjunto pueda decir algo. ¿Por qué tenemos, cualquier ser humano, esa idea en la cual pensamos con la parte más oscura de nuestro interior? ¿Cómo ha sucedido? ¿Cómo hemos llegado a ese punto en el que nos decimos “¿cómo de terrible puede ser algo en lugar de ser realmente terrible? ¿Para qué podría derrumbarme mi peor enemigo? ¡Para nada! Nada. El 85% de nuestro peso sobre nuestros hombros no significa nada. ¿Cómo puedes gastar tanto tiempo preocupándote por tu puta foto de perfil? Tienes una carpeta llena de fotos tuyas, y una de ellas tiene 37 fotos tomadas por tí. Y tú te tomas tu tiempo pensando -Esta es cojonuda. ¿Cuál es la que menos se parece a mí? ¿Cómo es posible, que hayamos llegado a un punto en el que buscamos la foto que menos se parece a nosotros para que no nos haga sentirnos incómodos? Necesito poner mi cabeza de este ángulo, así cuando me mire no me puedo reconocer al completo, y así no tengo que tratar con esas cosas con las que estoy familiarizado. Olvídate de eso. Es demasiado. Es demasiado. Símplemente ama, y la ropa que quieras vestir, y las canciones que quieras cantar, y los links que quieras visitar, y los amigos con los que quieras salir. Símplemente vívelo. Fluye a través de ello.”

John Mayer


‘Conozco algo sobre todos y cada uno de vosotros de los que estáis aquí esta noche, y no es otra cosa que tenéis un gusto impecable en música. Cada persona de esta sala tiene algo con lo que preocuparse, constantemente. Quizá sea su peso, quizá sea el aspecto de su piel, miran si tienen granos por la mañana, tengo uno, no, no tengo.Quizá penséis ¿la gente me trata con respeto? ¿la gente no me trata con respeto? ¿Estoy pasándomelo bien o estable? ¿Me tratan como si fuese inteligente? ¿Soy un idiota hoy? ¿Estoy aprendiendo lo suficiente?, ¿No? ¿Estoy viviendo al máximo? ¿No lo estoy? Todo el mundo tiene que tratar con eso, son blancos y son negros por las mañanas. Te levantas después de despertarte; ‘¿cómo llevo X?’ Por eso durante los siguientes cinco minutos, cualquier cosa que sea X, vamos a ponerla aparte durante los próximos cinco minutos. Que les jodan a esa gente que dice ‘puedes eliminar esto para el resto de tu vida’. ¡No puedes terminar con esto el resto de tu vida! ¿Sabéis por qué la gente se preocupa? Porque tienen la capacidad de ello. Eso es todo. No puedes terminar con todo eso, no sin medicarte y no voy a hacerlo. Por eso vamos a hacer este pequeño paso; durante los próximos cinco minutos, ya sean blancos o negros, cualquiera que sea el peso sobre vuestros hombros, sólo vamos a ponerlo aparte durante cinco minutos y después puedes volver a recuperarlo y hacer malabares con ellos durante el resto de vuestras vidas si queréis. Todo lo que quiero son cinco minutos, y puedo daros cinco minutos de mi tiempo, y cantaremos juntos, será un buen momento. 

John Mayer.

La vida


Correo electrónicoEse gran ejemplo en la vida. a un amigo.

Yo Hoy, 01:38

El otro gran ejemplo en la vida.

Ayer por la noche lloré leyendo frases de Iñaki Ochoa. En serio… era esa persona, esa persona que no tenia una respuesta de lo que era en la vida, pero era una persona que la buscaba, que hacia con su vida lo que quería… es que mucha gente no entiende lo que es la montaña, piensan ( pero es que subiendo un 8.000 lo mas seguro es que te mates, así que… me parece una tontería), incluso yo lo he pensado, pero ayer vi, comprendí, que es lo que era todo esto, ví lo que dice iñaki… tu te haces la pregunta, (¿te compensa tener una vida mediocre, amargada, infeliz, ansiosa, estrenada… etc etc etcccccccccccc, por ganar “unos” días mas de vida? ¿En serio compensa?

Es que es allí, es en el Himalaya, es haciendo la vuelta al mundo en bici, es haciendo algo así, algo en donde eres libre, donde estas lleno, donde esta la vida que quieres tener y que no tienes por miedo, miedo a perder tu “mierda” de vida mediocre, si, mierda de vida, puedes tener millones en el banco, pero seguro que vas a tener una mierda de vida. Claro, depende que concepción de la vida tengas, vale, pero si te conformas con tener un hijo, tener tu esposa, y tener tu “pisito” de 50 m2.

Pues bien, es tu vida, no la comparto, pero es tu vida, si te va bien así, te aplaudo.
Pero no es la idea de vida que tenemos, ese es el “problema”, tenemos una visión muy “equivocada” para adaptarnos a esa otra vida que nos quieren obligar a tener los gobiernos.
Yo quiero tener mi trabajo, si, mi trabajo que me hace tener mi suficiente poder económico para vivir bien, para poder hacer lo que quiero y vivir como yo quiero, sintiéndome libre.

Me gusta la estabilidad en mi vida, me encanta la estabilidad en mi vida, me revienta y deprime no tener estabilidad en mi vida. Esa estabilidad es comprendida como tener una pareja estable, tener un coche, y una hipoteca… ¡NO!, espera… hasta lo de una pareja iba bien, tu tienes tu pareja, vale, FG, ¿que hace el? el tiene su pareja, su vida estable y el tio esta disfrutando haciendo viajes, y siendo libre en su vida, haciendo lo que quiere con su vida.
Y es eso, todo lo que pasa es eso, somos las personas mas peculiares que conozco, y somos las personas que van a vivir su vida como quieren, el trabajo de hoy, se verá recompensado mañana, eso segurísimo. Hacemos las cosas bien, a veces es dificil de ver desde dentro, pero hacemos las cosas lo mejor posible, eso se verá recompensado.
Pero siempre, siempre, es algo de lo mas importante y que mas valoro de la vida, es estar acompañado de esa gente, esa gente que no te fallaría en una mal momento, amigos, a ese, si, a ese, que lo puedes llamar amigo, que cuando necesites que te saque de la mierda, estará ahí para sacarte de la mierda… y es de las cosas que mas valoraba Iñaki Ochoa, la amistad.
Frases de Iñaki:

-“Dicen los psiquiatras que nosotros los alpinistas, y más concretamente los himalayistas, sufrimos un síndrome que incluso tiene su nombre científico, el “Complejo de Peter Pan”. Nuestro irremediable mal nos hace regresar siempre a los mismos sitios, buscando esa eterna juventud a través de aventuras extremas y, a ojos de los demás, inútiles. Los que supuestamente padecemos semejante desfase siempre estamos haciendo cosas propias de lunáticos, como pilotar aviones o escalar montañas. Además según ellos, siempre nos caracteriza el ser soñadores y huidizos, escapando constantemente de eso que ellos mismos definen como realidad. ¿Qué quieren que les diga? Yo soy feliz aquí, en mi tierra de Nunca Jamás, y si se deja o descuida por un instante lo único que quiero es subirme al Annapurna, y después bajar.”-

-“La escalada ha rescatado mi vida de las garras de una existencia burguesa, mediocre o insignificante, o todo ello a la vez. Aunque haya quién piense que sólo somos niños malcriados de una sociedad decadente, yo no lo creo así, y sólo espero el momento de subir bien alto para mirar una vez más con infinita libertad dentro de mí, y para robarles energía a estas montañas sin par que me alimentan y enriquecen cada vez más. Esta vida, que yo mismo he elegido, me llena profundamente.”-
-“Al Himalaya no se vuelve. Cuando has venido aquí por primera vez, el se queda contigo para siempre. Habita en ti como una costumbre, quizás como un virus, siempre como una necesidad. Puedes escapar a ratos, hacia casa, pero el resto del tiempo tú le perteneces.”-

-“¿Por qué hacéis esto? Es sin duda la pregunta más repetida en charlas y conferencias. (Aunque curiosamente es una pregunta que sólo formulan los adultos, nunca los niños) Hay gente que no entiende que abandonemos nuestro confort, seguridad y dinero, para venir a hacer algo tan inútil como escalar el K2. La verdad es que aunque pudiera dar una respuesta medio coherente, ellos nunca lo entenderían. Sólo sé que no estamos locos, y que allá arriba es la vida precisamente lo que buscamos.”-

-“Yo asumo el riesgo de una manera muy sencilla. Sé que la vida la voy a perder igualmente, un dia u otro, así que no me compensa cambiar de dirección supuestamente para ganar más días”-

Seda, Alessandro Baricco


Seda de Alessandro Barico:

«Ésta no es una novela. Ni siquiera es un cuento. Ésta es una historia. Empieza con un hombre que atraviesa el mundo, y acaba con un lago que permanece inmóvil, en una jornada de viento. El hombre se llama Hervé Joncour. El lago, no se sabe.

Se podría decir que es una historia de amor. Pero si solamente fuera eso, no habría valido la pena contarla. En ella están entremezclados deseos, y dolores, que se sabe muy bien lo que son, pero que no tienen un nombre exacto que los designe. Y, en todo caso, ese nombre no es amor. (Esto es algo muy antiguo. Cuando no se tiene un nombre para decir las cosas, entonces se utilizan historias. Así funciona. Desde hace siglos).

Todas las historias tienen una música propia. Esta tiene una música blanca. Es importante decirlo porque la música blanca es una música extraña, a veces te desconcierta: se ejecuta suavemente y se baila lentamente. Cuando la ejecutan bien es como oír el silencio y a los que la bailan estupendamente se les mira y parecen inmóviles. La música blanca es algo rematadamente difícil.

No hay mucho más que añadir. Quizá lo mejor sea aclarar que se trata de una historia decimonónica: lo justo para que nadie se espere aviones, lavadoras o psicoanalistas. No los hay. Quizá en otra ocasión.»

Opinión personal del libro:

Es un libro del que disfrute leyendo… por su dulzura, por su encanto, es un libro que te acoge, que te transporta a cada rincón por donde va pasando el protagonista de la historia. No puedo decir mas, simplemente que no te arrepientes de leerlo.

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